¡Ay carmencita!... ¡ay mi carmencita!.. ¿sabes que eres mi idilio carmencita?.. No, no lo sabes, ni te lo imaginas.
¡Qué vaina!. No conoces mi corazón carmencita... tan sólo si te atrevieras.. ¿qué sería de mi si conocieras mi forma de querer?
Carmencita es el nombre que puse a la chica que vuelve mi corazón chiquito. Les cuento un poco de ella: trabaja conmigo, es doctora también pues, tiene el pelo negro como la noche, unos ojazos que me pierdo en ellos, y unas orejitas, y una naricita taaaan linda!... y hace que me ponga idiota. Lo que más me trae loco es su forma de ser.
Les confiezo de que hay dos maneras que una mujer me guste muchísimo: la primera es netamente física, que todos los hombres compartimos, que sea linda, no necesariamente tiene que ser una miss.
La segunda es la personalidad. Si hay algo que me aburre es una mujer que sea predecible, que sea metódica. Lo que me atrae de ella es que es interesante. No hay mejor cosa en la vida que estar con alguien por más de un año (tiempo que tiene ella trabajando en la clínica) y descubrir cosa nuevas de esa persona.. que un día te sorprenda con que sabe tocar guitarra, o que le gusten las mismas cosas que a ti, o que no. Eso me vuelve loco. Es alguien que no aburre. Que puedes sentarte a hablar de lo que se te ocurra, de técnicas de espionaje ruso, de las características de las orquídeas... por decir algo, y que tenga algo que decir. Que puedas quedarte hasta tarde en el teléfono o en mi caso, en las camillas de la clínica, y no puedas predecir lo que te va a decir. Su cariño... su ternura, su seriedad.
Si supieras, carmencita...
Y mi día es un idilio lleno de baches. Porque carmencita tiene la mente y el corazón en todos lados, menos en mí. A veces me siento ridículo, lo admito, y crecen las ganas de mandar a la mierda lo que siento. Pero justo ahí llega carmencita, y me recuerda lo que antes dije, y coño carmencita no es fácil.
Podría caer en el error de preguntarle algún día ¿qué quieres carmencita?.. y eso me asusta. Sería como traicionarme a mí mismo y preguntarle qué es lo que ella quiere para yo serlo... y matarme. Eliminar a Joaquín y conventirme en Joaquín Lo Que Carmencita Busca.
Sería muy idiota llegar a eso, obviamente porque no me respondería, y porque es imposible estar con alguien que te hace ser otra persona. Así que seguiré siendo yo mismo, preferiblemente. ¿Y ella?.. no vale ella va a cambiar y te va a preguntar ¿yo soy lo que quieres?.
Si supieras, carmencita...