martes, 6 de mayo de 2008

Mi profesión

Hoy me llegó una paciente de 70 años. Diabética controlado con insulina. Padece de insomnio.... y es depresiva... y hay que operarla.... y bla... y como soy cirujano... bla bla bla... cosas del trabajo.
Les voy a contar lo que hago: soy médico cirujano, especializado en la profesión tabú de los hombres: ginecólogo (o como decíamos en la facultad para joder: cucólogo) graduado en la Universidad de Carabobo. Ahora trabajo en el Hospital de Clínicas Caracas, de lo más oligarca, lo sé.
Mi ingreso a esta clínica, o mejor dicho, a esta fabrica de plata, no fue por mis méritos propios. La verdad es que no fui un alumno de 20 puntos, ni 19, ni 18.. ni 15... sino que por cuestiones del universo soy sobrino de uno de los directores del hospital. Y listo!.. no fue más que unas cuantas conversaciones, unos whiskys en el Punta Grill.. cosa de la cual no me siento orgullosísimo. Sin embargo, les cuento antes que cierren el blog por asco a la corrupción, que después de ingresar mi vida cambió y entendí lo que significaba ser médico. Y hasta el sol de hoy me consideran un médico serio y responsable.
Así que en eso trabajo todos los días del mundo. Y en ese hospital estoy cómodo... muchísimo. Y lo mejor de todo, como dije antes, es que se gana buena platica... así que ya saben una pista: mi mujer no me dejó por no tener real. Pero ese es otro capítulo que aún no estoy listo para contar.
Una de las cosas interesantes de mi profesión es que hay que tener una visión muy amplia de lo que es el sexo. Puedo decirles que he visto una gran cantidad de vaginas en mi vida, de todos los tipos, colores, lo que se les pueda ocurrir. Y algunas de ellas no sólo las he visto. Pero en sí, lo que les quiero contar, es que no tengo mitos con el sexo. Es el pan de cada día.
Trataré de no contar mucho de mi trabajo. Y porfavor, no me busquen en la clínica, no se los recomiendo.

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